La dialéctica política en el Ayuntamiento de Paracuellos de Jarama vivió un episodio de alta intensidad durante la última sesión plenaria. El centro del debate fue la moción presentada por el Grupo Municipal VOX, cuyo objetivo es regular el acceso a las dependencias municipales en aquellos casos donde se produzca una ocultación integral del rostro, ya sea mediante el uso del niqab, el burka u otras prendas o elementos equivalentes. La iniciativa, defendida por el concejal Pierre Porcher, fue finalmente aprobada tras una transacción que eliminó el punto más controvertido por dudas legales, marcando un precedente en la normativa de convivencia y seguridad del municipio.
La propuesta no estuvo exenta de fricciones. Mientras los grupos que sustentan el acuerdo apelaron a la seguridad jurídica y a la necesidad de identificación visual en trámites administrativos, la oposición calificó la medida de «debate ideológico» y «cortina de humo», argumentando que la identificación ya está garantizada por la legislación vigente y que este tipo de normas pueden fomentar la estigmatización de ciertos colectivos.
La propuesta de VOX: seguridad e identificación visual
El concejal de VOX, Pierre Porcher, fue el encargado de desglosar los motivos que han llevado a su formación a presentar esta iniciativa en Paracuellos, siguiendo la estela de otros municipios como Alcalá de Henares o Móstoles. Según Porcher, la moción no se fundamenta en motivos religiosos o culturales, sino en criterios estrictamente funcionales y de seguridad.
«Entendemos que las dependencias municipales son espacios administrativos donde se gestionan datos personales y se presta atención directa al público. En este contexto, la identificación visual del rostro es un requisito imprescindible para verificar la identidad del usuario y prevenir suplantaciones», afirmó el edil.
La moción original constaba de siete puntos, entre los que destacaban:
- Establecer la necesidad de permitir la identificación facial por razones de seguridad.
- Definir la ocultación integral como aquella producida por prendas que impidan total o sustancialmente la identificación, citando explícitamente el niqab y el burka.
- Excluir de la norma los casos debidamente acreditados por razones médicas, salud pública o seguridad laboral.
- Limitar la regulación exclusivamente al interior de los edificios municipales, sin afectar a la vía pública.
El escollo jurídico y la nulidad del «punto tercero»
Uno de los momentos clave del pleno fue la intervención de la Secretaria General, quien arrojó dudas sobre la legalidad del punto tercero de la moción, el cual prohibía de forma tajante el acceso o permanencia en las dependencias a personas con el rostro oculto. La funcionaria recordó la existencia de una sentencia del Tribunal Supremo de 2013 relativa al Ayuntamiento de Lleida, que declaró nula una ordenanza similar por invadir competencias estatales y limitar derechos fundamentales sin cobertura legal suficiente.
Ante este escenario, el Partido Popular, representado por Jesús Díez, propuso una enmienda transaccional para eliminar el punto 3 de la moción. El objetivo era salvar la validez jurídica del texto, centrándose en la «condición funcional» de la identificación para realizar trámites, en lugar de una prohibición general de acceso que podría ser tumbada por los tribunales.
Díez subrayó que el apoyo de su grupo no nace de una voluntad de señalar creencias, sino de garantizar normas claras para los trabajadores públicos. «Resulta razonable que existan normas que permitan verificar la identidad, ya sea una persona con un burka, un casco de moto o un pasamontañas», explicó el concejal popular.
Una oposición crítica: ¿Inseguridad real o debate ideológico?
Desde los bancos de la oposición, los reproches fueron contundentes. El grupo Contigo acusó al equipo de gobierno y a VOX de recurrir a la demagogia. «Se está intentando justificar esto hablando de seguridad cuando ya existen mecanismos legales para identificar a las personas en cualquier trámite. Es un debate ideológico que no aporta nada a los vecinos», señalaron desde la formación, optando por la abstención.
Por su parte, el grupo Somos Más Madrid Paracuellos fue especialmente duro en su intervención, calificando la moción de «innecesaria» y «triste». Su portavoz cuestionó la urgencia de la medida preguntando cuántos altercados se han producido en el municipio por este motivo.
- Triple discriminación: Para Somos, esta iniciativa señala a las mujeres musulmanas y migrantes, generando una «corriente de odio» innecesaria en un municipio donde la convivencia es ejemplar.
- Problemas reales vs. Inventados: La formación criticó que se gaste tiempo de pleno en la vestimenta de los vecinos mientras hay problemas sin resolver con el transporte, la vivienda o el centro de salud.
- Libertad religiosa: Recordaron que la Constitución Española protege el derecho a la libertad religiosa y que solo una ley estatal, y no una moción municipal, puede limitar derechos fundamentales.
Finalmente, el grupo ICXP mantuvo una postura pragmática, apoyando la moción siempre que se ciñera al plano estrictamente administrativo y funcional, evitando entrar en la «guerra de banderas» ideológica.
Votación final: identificación visual por norma interna
Tras el debate y la votación de las diferentes enmiendas, el Pleno rechazó la retirada del punto del orden del día y procedió a aprobar la moción de VOX sin el polémico punto tercero. El resultado final faculta a los Servicios Jurídicos municipales para la redacción de un reglamento o norma interna de uso de las dependencias municipales.
Este nuevo reglamento desarrollará la necesidad de permitir la identificación visual del rostro por razones de verificación de identidad, garantizando su publicidad en los accesos de los edificios públicos. A pesar de la supresión de la prohibición de entrada, el acuerdo reafirma la potestad de autoorganización del Ayuntamiento para establecer condiciones objetivas de acceso basadas en los principios de igualdad, necesidad y proporcionalidad.
La sesión concluyó con una fuerte tensión política, especialmente tras las palabras de Javier Torés (Somos), quien afeó al equipo de gobierno haber faltado a una supuesta palabra dada fuera de pleno respecto a la retirada del punto. Con esta aprobación, Paracuellos se suma a la lista de municipios que buscan regular por vía administrativa el uso de prendas que cubren el rostro en espacios institucionales.