El Centro de Coordinación Operativo Municipal (CECOPAL) pone fin a la situación de preemergencia tras la reducción de los desembalses y la normalización de los niveles hídricos. El Ayuntamiento de Mejorada del Campo confirma la desactivación del Plan Territorial de Protección Civil, aunque mantendrá una vigilancia preventiva en las riberas.
La gestión de las emergencias hídricas en la zona este de la Comunidad de Madrid ha entrado en una fase de resolución definitiva. Tras jornadas de incertidumbre marcadas por el crecimiento de los caudales, el Ayuntamiento de Mejorada del Campo ha anunciado oficialmente la desactivación del Plan Territorial de Protección Civil (PLATERMEC). Esta decisión, adoptada este miércoles al mediodía, supone el paso de la situación de preemergencia a la normalidad operativa tras constatar que los ríos Jarama y Henares han recuperado sus niveles de seguridad a su paso por el término municipal.
La resolución se ha fraguado en una reunión técnica celebrada en las dependencias del Consistorio, en la que han participado el alcalde, Jorge Capa, junto a los responsables de las áreas de Seguridad y Medioambiente, Antonio Plaza y Yolanda Cortés, respectivamente, además del inspector jefe de la Policía Local. El encuentro ha servido para analizar los últimos datos hidrológicos y meteorológicos, confirmando que la amenaza de desbordamiento ha remitido de forma significativa en las últimas 48 horas.
Estabilización de los niveles y fin de los desembalses críticos
El factor determinante para reducir el nivel de alerta ha sido la gestión de las infraestructuras hidráulicas de la región. Según la información difundida por el Ayuntamiento a través de sus canales oficiales, los desembalses de las presas que afectan directamente a las cuencas del Jarama y el Henares se han reducido considerablemente. Esta maniobra técnica, necesaria para regular la capacidad de los embalses tras periodos de lluvias intensas, había mantenido los cauces en cotas próximas al desbordamiento en días anteriores.
En la actualidad, ambos ríos presentan lo que los técnicos califican como «niveles normales», lo que permite recuperar la actividad habitual en las zonas de ribera. Esta mejora en la situación local se alinea con la decisión tomada el pasado lunes por el Gobierno regional, que también desactivó la preemergencia del Plan Especial de Protección Civil ante el riesgo de Inundaciones (INUNCAM), rebajando la tensión administrativa en toda la red hidrográfica de Madrid.
Vigilancia preventiva y seguimiento meteorológico del río Henares y Jarama
Pese al levantamiento de las restricciones y el fin de la preemergencia, el CECOPAL ha determinado que la prudencia debe seguir marcando la hoja de ruta de los servicios de seguridad. En este sentido, tanto la Policía Local como los voluntarios de Protección Civil mantendrán un dispositivo de vigilancia periódica sobre la evolución de los cauces.
Este seguimiento no solo se limitará a la observación directa del terreno, sino que incluirá una monitorización constante de:
- Las previsiones actualizadas de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) para prevenir repuntes por nuevas precipitaciones.
- La comunicación fluida con las confederaciones hidrográficas sobre el ritmo de los desembalses.
- El estado de las zonas bajas del municipio, tradicionalmente más vulnerables a las crecidas.
El Jarama y el Henares: un entorno de alto valor histórico
La confluencia de estos dos ríos no solo marca la geografía de Mejorada del Campo, sino que define la identidad de toda la comarca. Históricamente, el Jarama ha sido el eje vertebrador de la vida en el valle, condicionando desde los asentamientos humanos hasta las rutas comerciales y militares. Entender cómo estas corrientes de agua han moldeado el paisaje es esencial para comprender la importancia de las medidas de protección civil actuales.
Coordinación entre administraciones
El éxito en la contención de los posibles daños materiales durante esta fase de preemergencia se ha atribuido, en gran medida, a la coordinación entre los ayuntamientos de la zona y los organismos autonómicos. La activación temprana de los protocolos permitió asegurar perímetros y advertir a la población antes de que el agua pudiera suponer un riesgo real para las infraestructuras o las personas.
El alcalde, Jorge Capa, ha destacado la labor de los servicios de emergencia durante los días de alerta, señalando que la «normalización» es fruto de una vigilancia técnica exhaustiva. No obstante, se mantiene el aviso a la población de no acercarse excesivamente a las márgenes de los ríos en caso de lluvias persistentes, dado que la dinámica fluvial puede variar en cortos periodos de tiempo.
