Garrapatas: cómo quitárselas al perro y qué hacer si te pican a ti

Con la subida de las temperaturas aumenta el riesgo de encontrar garrapatas en el campo, en los parques y en el pelaje de los perros. Los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid han lanzado un aviso con recomendaciones para personas y mascotas. Si tienes perro y sales al monte, esto te interesa.

Acabas de volver de un paseo por el campo con el perro. Le pasas la mano por el lomo y notas algo. Un bulto pequeño, oscuro, pegado a la piel. No se mueve. No es un grano. Es una garrapata.

O peor: eres tú quien la tiene. En la axila, en el cuero cabelludo, en la ingle.

En primavera y verano, este escenario es mucho más frecuente de lo que parece. Las garrapatas proliferan con el calor y están activas en zonas de monte, parques con vegetación alta y márgenes de caminos. Y pueden ser un problema serio, tanto para las personas como para los animales domésticos.

Los Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid han emitido un aviso con recomendaciones para evitar picaduras y actuar correctamente cuando ya ha pasado lo que no queríamos que pasara.


Qué es una garrapata y por qué no es una araña

La confusión entre araña y garrapata es más común de lo que parece, especialmente cuando se ve una garrapata pequeña o sin sangre. Las dos son arácnidos —ocho patas, sin antenas— pero ahí acaba el parecido relevante.

Las garrapatas son parásitos externos que se alimentan exclusivamente de sangre. No tejen telas, no cazan. Esperan en la vegetación con las patas extendidas y se agarran al primer ser vivo que las roza: un ciervo, un conejo, un perro, una persona. Una vez adheridas, clavan su aparato bucal en la piel del huésped y empiezan a succionar.

Hay varios tipos de garrapatas en España. Las más comunes son las del género Ixodes (relacionadas con la enfermedad de Lyme), Dermacentor y Hyalomma, esta última vinculada a la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Su tamaño varía mucho según la especie y el estado de alimentación: pueden ser tan pequeñas como una semilla de amapola cuando están vacías, y alcanzar el tamaño de un garbanzo cuando llevan días alimentándose.


Qué enfermedades transmiten las garrapatas a las personas

Este es el punto que más preocupa, y con razón. Las garrapatas no son solo molestas. Pueden transmitir enfermedades, algunas de ellas graves.

Enfermedad de Lyme (borreliosis). La más conocida en España. La transmite la garrapata Ixodes ricinus a través de la bacteria Borrelia burgdorferi. Sus síntomas incluyen fiebre, cansancio y, en muchos casos, una erupción cutánea característica en forma de diana alrededor de la picadura. Si no se trata a tiempo puede afectar a articulaciones, sistema nervioso y corazón.

Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Mucho más grave. La transmite la garrapata Hyalomma, que en los últimos años ha colonizado la Península Ibérica. Casos confirmados en España han generado alarma sanitaria en los últimos años. La mortalidad puede ser alta sin tratamiento precoz.

Rickettsiosis. Infección bacteriana con síntomas similares a un síndrome gripal intenso, acompañado a veces de erupción cutánea.

Anaplasmosis. Otra infección bacteriana que puede provocar fiebre alta, dolor de cabeza y alteraciones en los análisis de sangre.

La clave en todas ellas es el tiempo. Cuanto antes se retira la garrapata y antes se consulta con un médico ante síntomas sospechosos, mejor es el pronóstico.


Garrapatas en perros: cómo detectarlas y cómo quitarlas

Los perros son uno de los huéspedes favoritos de las garrapatas. Si tu perro sale al campo, a zonas con hierba alta o simplemente a parques con vegetación, puede volver a casa con una o varias garrapatas encima.

Cómo detectar si tu perro tiene garrapatas

Al volver de cualquier salida, pasa los dedos por todo el cuerpo del perro prestando especial atención a las zonas donde la garrapata se instala con más frecuencia: detrás de las orejas, entre los dedos, en el cuello, en las axilas, en la zona inguinal y alrededor de la cola. Nota cualquier bulto o protuberancia que no estaba antes.

Las garrapatas pequeñas o recién adheridas pueden confundirse con un grano o una costra. Mira bien antes de rascar.

Cómo quitar garrapatas al perro correctamente

Aquí está el error más frecuente: intentar arrancarla con los dedos, aplastarla, aplicarle alcohol o aceite para que suelte. Todo eso está mal. Y puede hacer que la garrapata regurgite en la herida, aumentando el riesgo de transmisión de enfermedades.

Lo correcto es esto:

  1. Usa guantes o protege tus dedos. Las garrapatas pueden contagiar enfermedades también por contacto.
  2. Coge unas pinzas de punta fina o un quitagarrapatas específico (los venden en cualquier veterinaria).
  3. Sujeta la garrapata lo más cerca posible de la piel del perro, sin apretar el cuerpo.
  4. Tira hacia arriba con un movimiento firme, continuo y perpendicular a la piel. Sin girar, sin sacudir, sin aflojar y volver a tirar.
  5. Comprueba que has sacado la garrapata entera, incluida la cabeza. Si queda la cabeza de la garrapata clavada en la piel, lleva al perro al veterinario para que la extraigan correctamente.
  6. Limpia la zona con agua y jabón o antiséptico.
  7. Guarda la garrapata en un recipiente cerrado durante unos días por si el veterinario necesita identificarla.

Si no te ves capaz de hacerlo bien, lleva al perro directamente al veterinario. Es lo más seguro.

Enfermedades que las garrapatas transmiten a los perros

Los perros con garrapatas también pueden contraer enfermedades. La más común en España es la babesiosis, que destruye los glóbulos rojos y puede ser mortal sin tratamiento. También la ehrlichiosis y la borreliosis afectan a los perros.

El mejor escudo es la prevención antiparasitaria: pipetas, collares antiparasitarios o comprimidos orales recetados por el veterinario. Habla con tu veterinario sobre cuál es la mejor opción para tu perro según su estilo de vida y la zona donde vives.


Qué hacer si una garrapata pica a una persona

El procedimiento es el mismo que con el perro: pinzas de punta fina, movimiento perpendicular y continuo, sin girar ni aplastar.

Después de retirarla, limpia bien la zona con agua y jabón y desinfecta. Y durante las dos o tres semanas siguientes, estate atento a estos síntomas:

— Fiebre o escalofríos sin causa aparente — Erupción cutánea, especialmente una mancha roja que se expande alrededor de la picadura (señal de Lyme) — Dolor de cabeza intenso — Cansancio extremo — Dolor muscular o articular

Si aparece cualquiera de estos síntomas, acude al médico e indícale que has tenido contacto con una garrapata. El tratamiento antibiótico precoz es muy eficaz en la mayoría de estos casos.

Si no puedes extraer la garrapata correctamente, no lo intentes más. Ve a un centro de salud.


Cómo evitar las garrapatas en el campo: recomendaciones de los Agentes Forestales

Antes de salir al monte o a zonas con vegetación:

— Viste ropa clara (las garrapatas se ven mejor sobre colores claros) que cubra brazos y piernas: manga larga, pantalón largo, calcetines y calzado cerrado. — Usa repelentes autorizados para insectos y arácnidos, especialmente en tobillos, muñecas y cuello. — Protege a tu perro con su tratamiento antiparasitario al día.

Durante la salida:

— Camina por el centro del sendero, lejos de la vegetación de los márgenes donde las garrapatas esperan. — Evita sentarte directamente en el suelo en zonas con hierba alta.

Al volver a casa:

Revisa todo el cuerpo con especial atención a axilas, ingles, cuero cabelludo, ombligo y detrás de las rodillas. — Revisa también a los niños y al perro. — Lava la ropa con agua caliente. — Si has dejado ropa en el coche, no la mezcles con ropa limpia hasta lavarla.

Preguntas frecuentes sobre garrapatas en perros y personas

Una garrapata adherida al perro se nota como un bulto pequeño, oscuro o grisáceo, firme al tacto y pegado a la piel. Si tiene patas visibles alrededor (son ocho), es una garrapata. Si tu perro se rasca mucho en una zona concreta, revisa bien esa área.

No intentes sacarla con agujas ni pinzas a ciegas. Lleva al perro al veterinario. En la mayoría de los casos el cuerpo expulsa los restos por sí solo, pero el veterinario puede valorar si es necesaria una intervención.

No. El alcohol o el aceite pueden hacer que la garrapata regurgite dentro de la herida, aumentando el riesgo de transmisión de enfermedades. Usa siempre pinzas de punta fina y extrae con movimiento firme y perpendicular.

En el caso de la enfermedad de Lyme, la garrapata necesita estar adherida entre 24 y 48 horas para transmitir la bacteria. Por eso es fundamental revisarse al volver del campo y retirarla cuanto antes.

Fiebre, cansancio intenso, dolor de cabeza, dolor muscular y cualquier erupción cutánea, especialmente una mancha roja que se expande en forma de diana. Si aparece alguno en días o semanas posteriores a la picadura, acude al médico e informa del contacto con la garrapata.

Con tratamiento antiparasitario preventivo: pipetas, collares o comprimidos orales recetados por el veterinario. Habla con tu veterinario sobre cuál es la mejor opción según el estilo de vida de tu perro. Además, revísalo siempre al volver de zonas con vegetación.

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