La crecida del río Jarama tras las persistentes lluvias de esta semana ha vuelto a poner en jaque la actividad económica en el polígono industrial de Paracuellos de Jarama. Este jueves, varias arterias principales de la zona empresarial han amanecido inundadas, dificultando el acceso a naves y oficinas. El fenómeno más llamativo ha sido el colapso del sistema de colectores: al estar el nivel del río por encima de las salidas de desagüe, el agua ha comenzado a brotar de las alcantarillas en forma de cascada, inundando el asfalto en lugar de absorber el drenaje.
Complicaciones frecuentes en la calle Severo Ochoa

La calle Severo Ochoa ha vuelto a ser una de las zonas más castigadas por la riada. Los propietarios y trabajadores de las naves afectadas describen un escenario de «supervivencia cotidiana» para poder mantener sus negocios operativos. Ante la acumulación de agua, que en algunos puntos ha formado auténticas balsas, los empresarios han tenido que recurrir a soluciones de emergencia:
- Instalación de palés y pasarelas de madera: Se han colocado estructuras improvisadas en las entradas de los establecimientos para que clientes y empleados puedan acceder sin mojarse.
- Uso de bombas de achique: Algunos talleres han instalado mangueras conectadas a desagües internos para intentar evacuar el agua que se filtra hacia el interior de las instalaciones.
- Restricciones de acceso: La acumulación de agua ha provocado que el tráfico de camiones y proveedores se vea seriamente ralentizado, afectando al movimiento comercial de la jornada.
El problema del colector: cuando el río «no traga»
El origen técnico de estas inundaciones no es solo la lluvia directa, sino el retorno del agua a través del alcantarillado. Al subir el caudal del Jarama, el colector principal queda bloqueado por la presión del río, lo que impide que las aguas pluviales del polígono desemboquen de forma natural.
Varios empresarios locales señalan que este es un problema recurrente cada invierno. En algunas fachadas todavía se aprecian las marcas de anteriores riadas, como la del año pasado o la provocada por el deshielo tras grandes temporales. La preocupación actual se centra en que el nivel del agua siga subiendo si persisten las precipitaciones, lo que podría obligar al corte total de algunas calles por motivos de seguridad.
Un problema regional: riesgo por inundación en San Fernando de Henares
La situación en Paracuellos no es un hecho aislado. Pocos kilómetros río abajo, la crecida ha generado situaciones de emergencia aún más críticas. En el municipio vecino, el aumento del caudal del río Jarama ha vuelto a poner en riesgo a personas y animales en los asentamientos irregulares situados en la ribera.
Mientras que en Paracuellos el impacto es principalmente económico e industrial, la inundación en San Fernando de Henares ha afectado a núcleos de construcciones ilegales y chamizos situados en pleno Parque Regional del Sureste, obligando a realizar evacuaciones de urgencia debido a la peligrosidad de estas zonas calificadas como inundables.
Incertidumbre ante las próximas previsiones meteorológicas
Con la mirada puesta en el cielo, la comunidad empresarial del polígono observa con inquietud los pronósticos para las próximas 24 horas. Las nuevas lluvias previstas y el posible deshielo de las zonas altas podrían incrementar aún más el caudal del Jarama.
A pesar de los esfuerzos individuales por proteger la maquinaria y el material de las naves, los afectados coinciden en que la solución definitiva pasa por una intervención estructural en el sistema de drenaje que evite que el río regrese a las calles cada vez que aumenta su caudal. Por el momento, la jornada concluye con servicios mínimos en muchos negocios y la esperanza de que el nivel del río comience a estabilizarse.

